Mecano

Me he gastado todos mis ahorros en este viaje y no ha servido para nada. Un mes de meditación en el templo budista de Swayambhunath, cerca de Katmandú y rodeado de monos. Levantándome cada día a las cuatro de la mañana, orando acuclillado hasta no sentir las piernas y alimentándome a base de té y arroz. Mi terapeuta me dijo que era la única manera de desprenderme de este rencor que hace años me corroe pero yo sigo odiando a José María, aun más si cabe. 

José María y yo íbamos a la misma clase en el instituto. Era el típico chico popular, admirado tanto por sus compañeras como por sus profesoras. Guapo, zalamero, guitarrista pero un zoquete para los estudios. No le tenía envidia; solamente deseaba que se muriera cada año por Sant Jordi. Ese día se celebraba el concurso de poesía en el que yo participaba con infinita ilusión. Todos elogiaban mis escritos pero era José María quien se llevaba el premio. Sus poemas eran una mierda pero él era un encanto.  

Con Twitter he hallado la paz de espíritu. Mi tweet “Hoy hace 22 años que la banda Mecano empleó la rima No hay marcha en Nueva York y los jamones son de York en una canción. #niolvidoniperdón” lleva 4.173 me gusta, 1.328 retweets y 46 comentarios, a cuál más jocoso sobre la capacidad literaria de José María”. 

Deixa un comentari

SOBRE MI

Soc la Mercè. Alguns – pocs – em diuen la Piera. La vida no sempre és de color de rosa, però a mi m’agrada i m’escau aquest color.

DE TORNADA