Nuestro primer “egun on/bon dia” en Noruega imaginó un lugar en el extremo norte de la Tierra, donde se unen el océano Atlántico con el…
Vamos a ver algo bonito – bromeaba Jaume cada vez que se subía a la furgoneta roja. Era una broma porque la belleza en Noruega…
Nuestro síndrome de Stendhal obedecía a la visión sin descanso de los fiordos: lagos azules de agua salada limitados por majestuosas paredes escarpadas que se…
Cuándo mis hijos eran pequeños, les compré un conejito en las Ramblas de Barcelona. Por aquel entonces había paradas en las que vendían pollitos, hámsters,…

Soc la Mercè. Alguns – pocs – em diuen la Piera. La vida no sempre és de color de rosa, però a mi m’agrada i m’escau aquest color.